Andrea Romero Guerrero
Ciudad de México, 1988
La pintura, la gráfica y la fotografía funcionan como dispositivos de reflexión en torno al paisaje y su permanencia en la memoria. Para Romero, la pintura es un campo expandido que recorre y transgrede espacios, por lo que la experimentación con distintos materiales se convierte en una investigación sobre la práctica pictórica en sí misma que desdibuja todo el tiempo los límites entre lo representativo y lo abstracto. Una pintura que investiga la construcción del lenguaje y las formas que hacen posible que un lenguaje exista y así, abre una posibilidad de conexión con nuestra memoria sensorial, con el volver al origen. Naturaleza y paisaje son parte fundamental del andar poético que existe en su trabajo. ¿Cómo recordamos? ¿De qué manera estamos resignificando el paso del tiempo y los cambios en el territorio?
Es egresada de Artes Visuales en la Accademia di Belle Arti en Florencia, Italia, y de la Kunsthochschule Berlin-Weißensee, Alemania. En los últimos años su obra ha sido mostrada en Alemania y México, y participado en las exposiciones: La Casa Erosionada (Museo Anahuacalli), Koatlikweh (galería Koik Contemporary en Ciudad de México), Bitácoras, Colección Fundación Casa Wabi (Museo de Arte Contemporáneo de Querétaro), Narrativas del paisaje (Museo José María Velasco en Toluca), La causa de las causas (Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México), Konjunktionen (aquabitArt Gallery en Berlín), Registros (A) temporales (galería T.A.C.O., Ciudad de México) y Transformaciones (Embajada de México en Berlín). En 2019, fue acreedora del programa de residencias en Fundación Casa Wabi y seleccionada en la Sexta Bienal Nacional de Artes Gráficas Shinzaburo Takeda (Oaxaca). En 2022 fue ganadora del tercer lugar en la categoría de artistas emergentes de la VI Bienal Nacional de Pintura José Atanasio Monroy.
Andrea Romero vive y trabaja en la Ciudad de México.