Xavier De Maria y Campos
Caravana hippie: 50 años de ELCOLORLOCURA
Curaduría: Aleida Pardo
Julio - agosto 2024
El movimiento hippie apareció como una contracultura que rechazó las ideas apegadas al militarismo, al consumo y al individualismo. Por el contrario, sus búsquedas estaban en la reconexión con la naturaleza, la vida espiritual, la ruptura de las reglas sexuales y ser una colectividad que luchaba por la paz. En México, el movimiento estuvo ligado a la admiración por las culturas antiguas, el chamanismo y al uso de las plantas de poder para abrir conciencia.
Xavier De Maria y Campos (Ciudad de México, 1946) es un artista fundador y partícipe de las primeras comunas hippies en el país. Su trabajo está vinculado a la fuerza curativa de los colores, la lucha por la defensa del medio ambiente y la generación de energía y pensamiento positivos.
La pasión por el color surgió, en palabras del artista, cuando en los años setenta tuvo un encuentro cercano con el espíritu del arcoiris a la orilla del mar Caribe colombiano, fue un suceso de portales que lo llevó a estudiar el color y cada uno de sus significados, frecuencias y vibraciones. Así, descubrió una filosofía de vida con el símbolo del arcoiris que en ese tiempo se erigió como la imagen que representaba a las comunas hippies y la lucha por el amor y la paz.
El estudio del significado y vibración de los colores, se transformó en una experimentación artística donde los siete colores del arcoiris siempre han estado presentes, y el número siete se incorpora como parte de sus investigaciones por la relevancia que tiene en la historia de las religiones; es decir, en la vida espiritual de la humanidad. Los siete colores, los siete chakras, las siete notas musicales, los siete días de la semana, los siete huecos de la cara permearon en la espiritualidad y la energía positiva que busca transmitir en su trabajo.
La práctica artística se convirtió en una práctica curativa, al descubrir que la locura del color es también la cura para una sociedad que se mueve todo el tiempo sin detenerse a observar lo que hay alrededor, sin tomarse el tiempo de conectar con la energía de los cuatro elementos. Agua, fuego, aire y tierra aparecen en las esculturas del artista como fuerzas flexibles y remiten a la serpiente emplumada: la deidad maya Kukulcán, a quien se le erige una pirámide para vincular su descenso en el ciclo agrícola. Así, el color aparece también en la obra de De Maria y Campos ya no sólo como una fuerza curativa sino como un homenaje a la diversidad cultural latinoamericana y al uso que hacemos del color en nuestra vida cotidiana a diferencia de otras latitudes.
El poder curativo de las plantas, las experiencias esotéricas y filosóficas de la meditación y el LSD potenciaron combinaciones de colores que junto con la aparición de tecnología de la impresión en los años 70 y 80 se convirtió en una posibilidad de experimentación sin límites, reproducir sólo con los tres colores primarios como sucedia antes de la “maquina imparable” limitaba las posibilidades de las combinaciones de color.
Asimismo, el dinamismo, el fluir, el movimiento se incorporan en estas obras como parte fundamental de entender la vida con energía positiva por eso la serie La nueva crux aparece como resistencia a la imagen de la cruz cristiana de dolor y sacrificio.
El verano en Banda Municipal está dedicado a las prácticas artísticas vinculadas a la conexión del arte y la vida. A esas búsquedas cotidianas que, como menciona el artista, nos nutren eternamente: las flores, los cielos, los mares y las selvas.
Aleida Pardo Hernández