Esta exposición comienza con varias conversaciones entre María García Ibáñez y Beatriz Ezban. La selección de obras es un intento por evocar esos encuentros y los varios fragmentos que articularon sus historias. En aquellas pláticas se tocaron temas sobre la educación artística en dos países y momentos distintos, los materiales, habitar en los estudios de artista; pero con mucho más énfasis, sobre la pintura y el dibujo, sus distintos lenguajes y los soportes que los contienen, transportan o amplifican.