Los trabajos de María José Sesma y Chuma Montemayor dialogan desde ese otro lado. Se encuentran en el lugar donde los discursos de luz y oscuridad –comúnmente utilizados en la fotografía– se materializan en una serie de búsquedas que los llevan a darle protagonismo a la penumbra: desde caminar en la Zona del Silencio en un área del desierto donde se unen Chihuahua, Durango y Coahuila, hasta materializar imágenes resultantes de un secreto y dibujar a partir de un trauma familiar.