Arturo Hernandez Alcazar

El Centro de huracanes del Museo Universitario de Ciencias y Arte afirma que ningún desastre es natural

Curaduría: Aleida Pardo
MUCA, UNAM
5 de octubre - 7 de diciembre 2024

El Centro de Huracanes del Museo Universitario de Ciencias y Arte afirma que ningún desastre es natural es una intervención escultórica del artista Arturo Hernández Alcázar (Ciudad de México, 1978) que despliega en la sala del Museo Universitario de Ciencias y Arte (MUCA) una traducción de los fenómenos atmosféricos de Ciudad Universitaria a un lenguaje gráfico y sonoro que imagina las condiciones climáticas necesarias para provocar un huracán.

La obra es la puesta en marcha de un huracán como posibilidad transformadora, la cual deja entrar al museo universitario —como espacio de saber—  las fuerzas caóticas del exterior para sacudir los sistemas de conocimiento.  

 

La exposición se asume como un gesto artístico y político que desafía la idea de que todo postulado científico, con sus aparatos de medición y control, pueda aspirar a la prevención, alerta o toma acciones preventivas frente a los fenómenos meteorológicos sin antes reconocer que la constitución tópica del mundo también tiene su fuente de comprensión en el campo espiritual y cultural. 

 

En colaboración con el Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático, el Instituto de Ingeniería, Grupo de Ingeniería de Viento, Laboratorio del Túnel de Viento, el Instituto de Investigaciones en Matemáticas Aplicadas y en Sistemas y la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México, la obra de carácter múltiple potencia la idea de viento, humedad, presión y calor como fuerzas escultóricas que dan forma al mundo. El viento es un gesto que dibuja.

 

La escultura sonora-arquitectónica que presenta Hernández Alcázar intenta traducir de manera poética el ruido constante y cambiante de la atmósfera. Ese lenguaje ilegible que a nuestro entender cotidiano nos parece ajeno, nos enfrenta a nuestra obsesión por querer medirlo todo.  Medir, medir, medir. Cada hora un registro, un dato, una variable que nos proteja de todo aquello que hemos construido y que al mismo tiempo nos enfrenta a esta apropiación económica y también política que hemos hecho de todo lo sensible. 

Este despliegue del caos refiere a que la conformación de tormentas, mediciones de viento y condiciones atmosféricas no debe olvidar dentro de sus análisis,  los efectos que la globalización económica  tiene sobre estos fenómenos y primordialmente desconocer la noción de frontera territorial que localiza los hoy llamados erróneamente “desastres naturales” en una demarcación territorial.

 

La exposición está acompañada por un programa académico que busca mostrar un panorama integral sobre cómo un fenómeno meteorológico se vincula con factores sociales, políticos, económicos, personales, artísticos y pedagógicos que influyen en el cómo y desde dónde nos acercamos al conocimiento de un tema.

¿Qué retos debemos tomar si dejamos entrar las fuerzas caóticas del exterior a nuestros sistemas de conocimiento y  formas de apropiación del mundo?

 

Aleida Pardo Hernández 

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