Renata Cassiano
Sol Nocturno
3 de febrero - 18 de abril 2026
Sol Nocturno imagina la obsidiana como un portal: una superficie negra que no sólo refleja, sino que abre. En el centro de la instalación aparece el disco, un tiempo circular, que insiste en volver sobre sí mismo, recordándonos que la historia y la memoria no avanzan en línea recta, sino que retornan, se repiten, se doblan.
La sala se convierte en una cueva: oscura, sí, pero nunca inhóspita. Es un espacio de recogimiento, de escucha, de cruce. La penumbra invita a que el cuerpo disminuya su velocidad y permita que otras temporalidades empiecen a filtrarse.
En su corazón se encuentra el tezcatl, el espejo de obsidiana. En el México antiguo era un instrumento reservado a los hechiceros: una herramienta para viajar a otros tiempos y territorios, para entrar en contacto con los dioses y los antepasados. Mirar en sus profundidades ahumadas era un acto de tránsito. Su superficie posee la doble capacidad de reflejar al observador y al objeto simultáneamente, uniendo lo que ve y lo que es visto, lo que existe y lo que se intuye.
Sol Nocturno toma esa metáfora, la de un espejo que contiene pasado, presente y porvenir, para pensar en la imagen, el ritual y la continuidad. La instalación convoca al visitante a entrar en este umbral donde la oscuridad no oculta, sino que revela: un espacio donde la obsidiana respira como un sol invertido, un astro que ilumina desde la noche.
Renata Cassiano