Renata Cassiano

Terso espejismo

Cabecera Municipal
Septiembre - diciembre 2024

Las esculturas cerámicas de Renata Cassiano evocan la memoria a través de un proceso de modelado y cocción que da vida a formas tridimensionales que nos miran para recordarnos lo vivido, lo experimentado. Su cerámica se convierte en el vehículo para materializar un grupo de ilusiones, piezas tangibles que invitan al espectador a reflexionar sobre la naturaleza cambiante de nuestros recuerdos como construcciones temporales.

Así como la luz distorsiona la realidad al atravesar diferentes densidades de aire, creando trampas ópticas, espejismos, nuestra mente captura instantes que se transforman en remembranzas, convirtiéndolos en imágenes que a menudo son más suaves y delicadas que la experiencia original. Sobre dicho fenómeno, Sir Francis Bacon reflexionó: “Las imágenes y las formas son solo objetos secundarios y agradan o desagradan sólo en la memoria”. Nos aferramos a estas distorsiones, reconfigurando lo que pudo haber sido áspero o violento en una representación más amable, accesible.

 

Las imágenes y sensaciones que emergen de esta experiencia se entrelazan en nuestra psique, manifestándose en capas de significado que conforman nuestra propia narrativa. En este sentido, las capas de cerámica de Cassiano materializan distintas densidades temporales: moldeado, quema, esmaltado y terminado en oro. Cada etapa del proceso refleja los niveles de resistencia y maleabilidad del material al cambio; cada pieza se erige como un sobreviviente, un transmisor que recuenta los procesos que le dieron vida.

Construcciones temporales manifestadas como dulces de colores apastelados y lisos. Espejos como representación de la dinámica entre el objeto y la realidad observable, su carga histórica como símbolo del vacío, lo vano, un artefacto para vislumbrar los presagios del destino. Cuchillos como alegorías de la conexión del sacrificio con la compasión y los cortes estratigráficos a nuestras propias vivencias, todo como un ir y venir arqueológico, inherente al trabajo de la artista.

 

Renata Cassiano convoca de manera activa una visualidad táctil del tiempo a partir de la recreación de superficies suaves. El uso del espacio negativo se convierte en un recurso de manifestación de la oquedad, alterando la percepción de estabilidad de un cuerpo duro y firme que, a la vez, parece ligero. Estos cuerpos cerámicos son la cristalización de los procesos materiales en torno al flujo temporal, y es en este sentido que la obra de Cassiano nos invita a contemplar nuestras experiencias no sólo como un archivo de lo vivido, sino como el delicado espejismo que nos habita, revelándonos las múltiples capas de nuestra existencia a partir del recordar, del latín re-cordis, «volver a pasar por el corazón”.

 

Iris Mojica y Luis Manuel Perea

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